Las primeras 48 horas

La manera en la que nuestros vecinos ven a nuestros compañeros caninos depende en gran medida de nosotros mismos. Ser considerado y responsable del impacto que nuestros perros tienen en nuestras comunidades puede marcar la diferencia entre vecinos amigables y un constante ambiente de tensión. Aquí encontrarás algunas simples acciones que puedes realizar para garantizarte ser un buen vecino con mascota.

Las primeras 48 horas

  • ¿Cómo ser un buen vecino?
    • ¿Cómo ser un buen vecino? ¡Te mostramos que debes tener en cuenta!
      La manera en la que nuestros vecinos ven a nuestros compañeros caninos depende en gran medida de nosotros mismos. Ser considerado y responsable del impacto que nuestros perros tienen en nuestras comunidades puede marcar la diferencia entre vecinos amigables y un constante ambiente de tensión. Aquí encontrarás algunas simples acciones que puedes realizar para garantizarte ser un buen vecino con mascota.

    • Mantén a tu perro alejado de la propiedad privada
      Cuando lleves a pasear a tu perro, mantenlo alejado de las propiedades privadas. Incluso un vecino amante de los perros puede molestarse si tu perro descarga sobre su jardín o rosal favorito.

    • Recoge los desechos del perro
      Nadie disfruta de esta tarea pero es necesaria. Siempre recoge rápidamente los desechos de tu perro y todo el mundo estará más feliz. Si te desagrada esta tarea, tal vez encuentres un servicio local que limpie tu jardín por un arancel. Sin embargo, por favor ten en cuenta que lejos de tu hogar, ésta es tu responsabilidad.

    • Evita las corridas detrás de la cerca
      Un perro ladrando y corriendo de aquí para allá detrás de una cerca puede ser atemorizante para las personas que pasan caminando y es un mal hábito que tu perro puede desarrollar. Debes mantenerlo en un área diferente o salir con él y supervisar. Ordénale a tu perro que entre si comienza a correr y ladrar y, cuando obedezca, felicítalo y ofrécele una recompensa, su juguete favorito o croquetas de su alimento.

    • Controla los ladridos
      Pocas cosas pueden crispar los nervios de las personas como el ladrido de un perro. Si tu perro está ladrando afuera, hazlo entrar a la casa. Si ladra adentro y no puedes controlarlo, busca el asesoramiento de un adiestrador profesional. La mayoría de los perros ladradores se tornarán más silenciosos con el adiestramiento adecuado.

    • Mantén a tu perro bajo control
      Permitirle a tu perro correr suelto cuando está afuera es peligroso para él y molesto para el vecindario, incluso puede ser ilegal dependiendo del área en donde vivas. Un jardín correctamente cercado es la mejor manera de mantener a tu perro seguro y evitar que ensucie o escarbe en el jardín de un vecino. Mantén a tu perro dentro de la casa si tu jardín no se encuentra cercado. Puedes hacer que haga ejercicio al aire libre llevándolo a pasear.

    • Mantén a tu perro saludable
      Mantén a tu perro bien nutrido alimentándolo con una dieta para perros de calidad nutricionalmente completa y balanceada. Lleva a tu perro al veterinario con regularidad para mantener sus vacunas al día y cerciórate de que esté libre de parásitos internos y externos y con buena salud general.

    • Tags de identificación
      Es importante que los perros usen collares con una placa de identificación. Asegúrate de cumplir con las normas y reglamentaciones de tu ciudad en cuanto al registro de perros. También puedes considerar que tu perro tenga un microchip o un tatuaje, estos métodos pueden resultar muy eficaces para ayudarte a localizar a tu perro en el caso de que se pierda.

    • Realizar estas simples acciones ayuda a asegurar que otros consideren a tu perro una incorporación bienvenida al vecindario.
  • ¿Cómo elegir a un veterinario?
    • Después de ti mismo, la persona más importante en la vida de tu perro es el veterinario. Lleva a tu cachorro o perro para una consulta lo antes posible después de haberlo llevado a tu hogar por primera vez. Tu veterinario puede comprobar la presencia de problemas que tú podrías haber omitido y si surge un problema, cuanto antes comience el tratamiento, mejor.

      Cuando busques un veterinario, considera lo siguiente:

      Recomendaciones de la familia y amigos. A menudo uno de los mejores indicadores de un buen veterinario. Limpieza y orden del consultorio. Un indicador de profesionalismo que es bueno para la salud de tu perro. Cercanía a tu hogar. Debes poder visitarlo con facilidad si te surgen preguntas. Horario de atención adecuado para tu agenda. La comodidad importa, de otro modo podrías no ir. Buen entendimiento entre tú y el veterinario. Debes poder comunicarle abiertamente tus preocupaciones.

      También identifica el hospital veterinario más cercano. Nunca sabes cuándo podría surgir una emergencia.

      Al construir una relación con el veterinario, sabrás que tu perro está siendo cuidado por alguien en quien confías. Al visitar siempre al mismo veterinario con el transcurso del tiempo estarás creando una historia clínica para tu mascota. Construir esta relación puede tener un impacto positivo a largo plazo sobre la calidad del cuidado que tu perro recibe a lo largo de toda su vida.
  • ¡Mi primera semana con mi perro!
    • Cuando lleves un nuevo perro o cachorro a tu casa, será necesario algún tiempo de adaptación. Siguiendo estos consejos prácticos, puedes sentar las bases de una larga y feliz vida juntos y hacer la transición lo más fácil posible para todos los involucrados

      • Planificar con anticipación. Haz todas tus compras con anticipación para tener los insumos, alimentos y juguetes ya listos, y ten preparada tu casa para el nuevo integrante.
      • Dedicar tiempo. El mejor momento para traer a tu nuevo perro es al comienzo del fin de semana. Si fuera posible, agrega algunos días de vacaciones. Esto te dará tiempo para familiarizar a tu perro con su nuevo hogar y comenzar su educación para saber en dónde hacer sus necesidades y demás adiestramientos. Elegir un nombre. Elige su nombre con anticipación y asegúrate que todos lo utilicen siempre que se dirijan a tu perro. Esto lo ayudará a reconocer su nombre y evitar confusiones. Visitar al veterinario. Lo antes posible, llévalo a tu veterinario. Entrégale información sobre su inmunización que puedas haber recibido cuando adquiriste a tu mascota para comenzar una historia clínica para futuras referencias. Hacer participar a todos. Una vez en su nuevo hogar, recuerda que tu perro se está adaptando a un nuevo entorno y personas extrañas. Los niños pueden estar especialmente entusiasmados, muéstrales a ellos cómo jugar con tranquilidad. Ser líder. Acciones simples como cruzar las puertas siempre delante de tu perro y comer en presencia de tu perro antes de alimentarlo te hacen ver como líder de la manada. Esto le facilitará a tu perro aceptar que tú (y tu familia) están a cargo. Alimentar a tu perro. Lo mejor es ofrecerle a la nueva mascota el alimento para perros que ha estado comiendo para que la transición a su nuevo hogar le resulte lo más fácil posible. Un nuevo lugar, un nuevo entorno y toda la atención pueden ser muy estresantes y lo único familiar puede ser el alimento que ha estado comiendo. Si planeas cambiar de alimento, minimiza los malestares digestivos haciendo el cambio en forma gradual. Coloca el alimento en donde se ubicará el comedero a fin de establecer una rutina. Si tu perro no come, prueba con humedecerle el alimento con agua.
      • Ser justo. Nunca le pegues a tu perro. Nunca lo reprendas por algo que hizo algún tiempo atrás. Tu cachorro no tendrá ni idea de cuál es el problema y creerá que enloqueciste sin razón. En cambio, incentiva el comportamiento que desees y evita aquellos que no. Es un enfoque mucho más productivo.
      • Salir. Comienza a socializar a tu cachorro tan pronto como tu veterinario lo apruebe. Llévalo a pasear y en forma gradual comienza a presentarle nuevas personas y otros perros, en lugares seguros y controlados. Es una de las cosas más importantes que puedes hacer por él. Le enseña a ser un “buen ciudadano”, le da confianza y aprende sobre comportamiento social.
      • Hacer presentaciones. Preséntale tu nuevo perro a las otras mascotas que viven en tu casa en situaciones controladas; si tienes otro perro, tal vez sea mejor hacerlo en un terreno neutral en donde ninguno sienta la necesidad de defender su territorio. Bríndale a cada mascota su propio comedero y préstales atención a todas las mascotas para evitar la competencia entre ellas.

      Evita llevar al nuevo perro a tu casa en momentos concurridos tales como cumpleaños o festividades. El ruido y la confusión pueden asustar a la mascota. Por lo general, los miembros de la familia están muy atareados durante las festividades como para dedicar el tiempo adecuado para que el perro se sienta a gusto en su nuevo hogar. Asegúrate que la familia entera sepa cómo actuar y establece con ellos las órdenes y reglas ya que es ideal la total cooperación de todos los miembros de la familia. Cuando una mascota recibe señales contradictorias, puede confundirse y no saber qué hacer. Diviértete. Los perros de todas las edades adoran los momentos placenteros.
  • ¡Nuestra primera visita al veterinario!
    • ¿Cuándo deberás llevar a tu nuevo perro al veterinario por primera vez? La respuesta es lo antes posible. Y no debe ser una sola visita. Tu cachorro necesitará más cuidados veterinarios durante el primer año que en cualquier otro momento de su vida. No sólo se trata de cuestiones de importancia inmediata, tu veterinario puede hacer mucho y brindarte valiosas recomendaciones que ayudarán a mantener a tu cachorro saludable aun en plena madurez.

    • Primera visita
      Lo ideal es elegir al veterinario aun antes de llevar a tu cachorro a casa. Una vez que el cachorro esté en tu hogar, el primer encuentro entre él y el veterinario deberá producirse lo antes posible; lo ideal es dentro de las veinticuatro horas. Además del examen médico general y el examen parasitario, el veterinario y tú deberán determinar un cronograma de visitas y vacunas en ese primer encuentro. Es el momento ideal para comenzar a tratar ciertos temas como la educación del perro, el entrenamiento en casita, cómo prevenir que muerda mientras juega, que salte sobre las personas y otros comportamientos revoltosos.

    • Los primeros tres meses
      Durante los primeros 3 meses de la vida de tu cachorro, tu veterinario probablemente quiera que lo visites cada tres o cuatro semanas para las vacunas. Lee más sobre las vacunas. La duración de este cronograma varía según el lugar en donde te encuentres, pero no es raro que continúe hasta las 16 semanas de edad.

    • De los tres a seis meses
      Las vacunas contra la rabia a veces están reglamentadas por las leyes locales y a menudo comienzan entre los tres y los seis meses. Entre los cuatro y los seis meses, se realizará nuevamente un examen parasitario y el veterinario tal vez le recomiende un tratamiento para el gusano del corazón (dirofilariasis). También presta atención a la aparición de los dientes permanentes de tu cachorro

      La esterilización y la castración también se recomiendan entre los cuatro y los seis meses. El procedimiento se realiza frecuentemente y los machos por lo general se recuperan bastante en un día. Las hembras pueden demorar dos o tres días en retomar su comportamiento previo a la cirugía. Se trata de una decisión importante. Dada la gran cantidad de perros no deseados que nacen cada año, hacer castrar o esterilizar a tu cachorro demuestra responsabilidad.

    • De los seis meses al año
      Después de los seis meses, las visitas al veterinario normalmente van disminuyendo. Existen refuerzos alrededor del año, que se repetirán periódicamente siguiendo la recomendación de tu veterinario. En general, resulta ser una buena idea que los perros adultos visiten al veterinario al menos una vez al año para mantenerse saludables como lo eran de cachorros.

      Tal vez lo más cariñoso y responsable que puedas hacer por tu mascota sea ocuparte de que reciba los cuidados sanitarios en tiempo y forma por parte de un veterinario capacitado. La vida de tu perro depende de ello.

  • Placas de identificación y registro
    • Nadie quiere pensar en perder a su perro pero lamentablemente, los perros se pierden. Estate preparado. Cómprale a tu perro un collar y alguna forma de identificación.

      Las placas de identificación son una manera conocida y fácil de identificar a tu mascota. Existen abundantes variedades de colores, formas y tamaños que se adaptan a las necesidades y la personalidad de tu perro. El problema con las placas es que se pueden caer o quitar. Dos métodos permanentes son el microchip y el tatuaje.

    • Microchip
      Contenido en una cápsula, es un pequeño chip codificado con tu información de contacto o un número de identificación. Del tamaño de un grano de arroz, se inyecta debajo de la piel de tu mascota con una aguja, un procedimiento parecido a una inyección común.

      Tus datos luego se ingresan en una base de datos a nivel nacional, y si tu cachorro se pierde la identificación es fácil. Las mascotas perdidas pueden llevarse a una sociedad humanitaria o refugio para animales para ver esta identificación. No es tan fácil como leer una placa en un collar, pero no se puede perder. Es seguro, eficaz y cumple los estándares internacionales. Averigua los costos y obtén más información en el refugio para animales del área en donde vives o con tu veterinario.

      Es importante mantener actualizada tu información de contacto. Cuando te mudes o cambies el número telefónico, actualiza tus datos de registro.

      Las únicas desventajas de estos chips son que no todos los lugares cuentan con el equipamiento para explorar el microchip y que éste puede moverse (sin causar daño) dentro del cuerpo de tu perro, dificultando su lectura.

    • Tatuaje
      El tatuaje contiene un número que registras en una de las bases de datos a nivel nacional. Se puede colocar en la parte interna del muslo de tu perro o en su pabellón auricular. Espera hasta que alcance su plena adultez así los números no crecen fuera de proporción. Asegúrate que el tatuaje se encuentre en un área que no se cubra con pelo a medida que madure su pelaje. Es un procedimiento simple y rápido, y debes controlar el tatuaje periódicamente por si pierde intensidad. No olvides registrar el número y mantener actualizada tu información de contacto.

  • Esterilización de machos y hembras
    • La esterilización de tus mascotas, tanto machos como hembras, es una buena inversión en su salud y compañía. Tú también tienes responsabilidad sobre el control de la población de mascotas. Con excepción de los criadores profesionales equipados para manejar camadas de perros, los dueños deben castrar a sus mascotas tan pronto como el veterinario lo recomiende.

    • ¿Qué es la esterilización?
      Es un procedimiento quirúrgico en el cual se retiran los órganos reproductores de una hembra o los testículos del macho. Es sencillamente una manera de evitar camadas de cachorros no planificadas, y tiene otros beneficios para el animal y su dueño.

    • Beneficios de la esterilización
      Además de evitar camadas no planificadas, que son una carga para los propietarios y las comunidades, este procedimiento básico puede:

      • Eliminar el riesgo de cáncer ovárico y uterino en las hembras y testicular en los machos.
      • Reducir el riesgo de cáncer en las glándulas mamarias de las hembras.
      • Evitar que los machos busquen a las hembras en celo, que suele causar que los animales se pierdan y que haya peleas entre machos.
      • Hacer que los machos sean menos agresivos y más afectuosos.

    • Verdades y mentiras sobre la esterilización
      Hay muchos conceptos erróneos sobre la esterilización. Algunos se basan en los efectos reales del procedimiento, mientras que otros no tienen ninguna base real.

      • Mentira. Las perras son más felices después de tener cachorros. Deben tener una camada antes de castrarlas.
      • Verdad. No existe evidencia de esto. Aplazar la esterilización puede reducir el efecto de protección que tiene sobre la hembra, y como la esterilización reduce el riesgo de tumores mamarios es importante hacerlo tan pronto el veterinario lo sugiera.

      • Mentira. La esterilización hace que el perro engorde.
      • Verdad. La esterilización NO engorda al animal. El procedimiento puede reducir la cantidad de energía que un perro necesita, de manera que debes controlar la condición corporal de tus mascotas después del procedimiento y reducir la cantidad de alimento según sus necesidades.

      • Mentira. Castrar a los perros los vuelve perezosos y/o cambia su personalidad.
      • Verdad. Castrar a un macho lo hace menos agresivo, de manera que es un beneficio. En términos de juego o actividad, los patrones cambian a medida que el perro envejece, esté castrado o no. No es un error madurar para un cambio de personalidad.

      • Mentira. La esterilización es un procedimiento peligroso.
      • Verdad. Aunque es un procedimiento quirúrgico que implica cierto grado de riesgo, también es muy común y bien practicado. Tu veterinario te explicará los riesgos. Casi siempre verás que los beneficios superarán a los riesgos.

  • Cuidadores de mascotas, ¿qué deben saber?
    • Dejar a tu mascota al cuidado de alguien más puede sonar como una situación estresante tanto para ti como para tu mascota. Pero puede resultar una buena experiencia si te preparas acorde.

      Cuando busques un veterinario, considera lo siguiente:

      Si debes dejar la ciudad y has contratado a un cuidador de mascotas, comienza por hacer un listado con la información de contacto más importante, incluyendo tu número de teléfono celular, el nombre y número de teléfono de tu veterinario, un servicio de emergencias después de horas hábiles, y un miembro de la familia o amigo en quien confías. También deja copias de los registros médicos, las vacunas y los medicamentos de tu perro.

      Luego, asegúrate de escribir instrucciones específicas para la alimentación de cada mascota, incluyendo el tipo de alimento, la cantidad y con qué frecuencia debe alimentarse. Cuantos más detalles puedas dejar acerca de la rutina diaria de tu perro, mejor. Esta información ayudará a que tu perro se mantenga con el mismo programa para que se sienta menos estresado y más cómodo en su entorno. Cuanto más preparado estés antes de irte, más se podrán relajar tú y tu perro mientras no estés.
  • ¿Cuáles son los juguetes apropiados para cachorros?
    • Uno de los trabajos de tu cachorro es mordisquear. Puede aliviar un poco el dolor de la dentición, servir de práctica de sus habilidades para alimentarse o simplemente de actividad recreativa. Los mordisqueos constituyen una parte enorme del primer año del cachorro y tu trabajo es proporcionarle juguetes apropiados para mordisquear así no mordisquea tus zapatos.

      Juguetes que chillan, juguetes sonajeros, y aquellos con cascabeles son muy divertidos. La mayoría son destructibles, por lo tanto controla a tu cachorro si ha entrado en una fase destructiva. No le permitas mordisquear ni ingerir ninguna de las partes de los juguetes como pitos, cascabeles y pedazos de nylon.

      Los juguetes hechos con caucho son resistentes y vienen en varias formas y tamaños. Introduce una galleta o algo comestible en los juguetes de caucho con agujeros y tu cachorro estará sumamente entretenido. Para colaborar con la limpieza de sus dientes, elige galletas o juguetes para la higiene dental que tengan protuberancias y muescas.

      Asegúrate de rotar los juguetes de tu mascota todas las semanas. De otro modo, puede aburrirse de ellos e ignorarlos en favor de algo nuevo, como las flores de tu jardín o tu calzado.

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