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Diabetes en gatos

Diabetes mellitus felina

La diabetes mellitus es una condición seria pero controlable. Se estima que 1 en 200 gatos son afectados por esta enfermedad y si tu gato es uno de ellos, hay ciertas cosas que deberías saber ya que su tratamiento demandará una dedicación diaria.

La diabetes felina o una insuficiencia de insulina puede ser diagnosticada a cualquier edad del gato. Aunque a partir de los 6 años o si sufren de obesidad pueden aumentar las posibilidades de verse afectados.

Entendiendo la diabetes

Luego de cada comida el organismo libera glucosa en el tracto sanguíneo. Cuando esto ocurre el páncreas secreta insulina que permite que sea la glucosa sea absorbida por las células y las pueda ser usada como energía.

Cuando el gato sufre de diabetes:

El páncreas no funciona correctamente y se genera una insuficiencia de insulina
Como resultado se sigue produciendo glucosa pero no puede ser asimilada por las células para ser usada como energía y queda en el flujo sanguíneo

Los niveles de glucosa en sangre aumentan en sangre y orina, deshidratando al gato, la sed excesiva puede ser un síntoma.
A medida que el cuerpo se queda sin glucosa, debe buscar una nueva fuente de energía, así que comienza a consumir la grasa y los músculos. Es por eso que el gato puede perder peso a pesar de que incremente su apetito.

Cuando el cuerpo no puede usar la glucosa disponible en la sangre y metaboliza la grasa, el hígado libera ketones. El exceso de los mismos en la sangre u orina puede traer complicaciones incluyendo acidosis y otros potenciales problemas como lipidosis hepática o infecciones del tracto urinario.
Cómo diagnosticar la diabetes felina

Se puede diagnosticar a través de análisis de sangre que evalúen los niveles de ketones y glucosa en sangre u orina. Para confirmar el diagnóstico de diabetes se debe hacer un análisis de sangre en ayunas.
Durante las primeras semanas el gato necesitará insulina y habrá que visitar al veterinario para ajustar las dosis, frecuencias o tipo de insulina. Hay que monitorear muy de cerca el consumo de agua, la cantidad de orina, la glucosa en la orina y la salud general del animal.

 

Tratamientos efectivos

El tratamiento dependerá de la severidad del caso. Puede llegar a incluir hospitalización para estabilizar la condición. Algunos casos pueden ser controlados con medicación vía oral y una dieta especial, aunque muchos requieren una dosis diaria de insulina.

La meta de este tratamiento será el de mantener la glucosa en sangre a un nivel sano durante el día y prevenir futuras complicaciones. A medida que los niveles de glucosa se estabilicen, podrás notar que los síntomas como la sed desmedida desaparecerán.

 

La importancia de la dieta
Los veterinarios recomiendan una dieta especial como parte del tratamiento.
 

Controlar las comidas: mantén una consistencia en los horarios y nutrientes que contiene su alimento ya que todo esto se relaciona con las inyecciones de insulina.

Con qué lo alimentas es tan importante como cuándo lo alimentas. Dale una porción fija de calorías y asegúrate de estar dándole todas las vitaminas que pueda necesitar para evitar grandes fluctuaciones de la glucosa en sangre. Lo más recomendable es que sea una dieta alta en proteínas y baja en carbohidratos. Esto ayudará a que no se absorba tan rápidamente la la glucosa en el tracto intestinal y ayudará a controlar los niveles de glucosa luego de las comidas.

Control de peso: la obesidad puede causar una resistencia a la insulina.

Para más información visita a un veterinario.

Fórmula felina
Fórmula completa para gatos adultos de todas las razas indicado en el tratamiento de la obesidad felina.
Estas dietas clínicas proporcionan un equilibrio adecuado de nutrientes y satisfacen las necesidades vinculadas al problema del paciente.