Cuida su salud

Desde cuidados preventivos razonables hasta primeros auxilios básicos, estos artículos contienen información que todo dueño de un perro debe saber. Y si bien cada perro es diferente, hay lecciones que siempre son apropiadas. El equipo de Purina ha realizado investigaciones basadas en experiencias profesionales especializadas. Los resultados de estas investigaciones están disponibles al público de manera gratuita. Simplemente busca en las categorías a continuación para encontrar las respuestas que necesitas o explora para aprender más acerca de los cuidados de los perros.

Signos y prevención

  • Los perros y las enfermedades
    • Los perros pueden contraer diversas enfermedades del medio ambiente y de otros perros. La prevención es una parte importante para mantener a tu perro saludable, pero también deberás estar atento a los indicadores generales de enfermedades y comunicarte con tu veterinario ni bien adviertas un problema.

      Presta atención a los indicadores
      A la hora de identificar y tratar los problemas de salud, confía en tu veterinario y no en un libro o un sitio de Internet. Las enfermedades específicas de los perros no son fáciles de reconocer para los dueños, ya que los perros no pueden decirte exactamente lo que sienten y sus enfermedades difieren de las enfermedades de los seres humanos. Por eso lo mejor que puedes hacer es estar atento a los indicadores y si descubres que algo anda mal, visita a tu veterinario.
      • Apatía
      • Dolor evidente
      • Pérdida del apetito
      • Siente frío
      • Fiebre
      • Tos o estornudos frecuentes
      • Malestar estomacal frecuente
      • Heces flojas frecuentes

      Estos indicadores no siempre señalan una enfermedad en tu perro ya que podría haber causas provocadas por el medio ambiente u otros motivos, pero son indicadores de que algo está mal. No demores en visitar a tu veterinario.

    • Prevención
      La prevención es esencial. Los cachorros deberán recibir tres rondas de vacunas en sus primeros tres o cuatro meses de vida para protegerse contra enfermedades como moquillo, parvovirus canino, rabia, etc. Pide recomendaciones sobre la prevención y el cronograma de vacunas a tu veterinario.
      También puedes ayudar a tu perro a protegerse contra ciertas enfermedades al:
      • Controlar su contacto con otros perros. Mantén a tu mascota alejada de perros que no luzcan saludables, de los desechos de otros animales, y de aquellos que no sepas nada.
      • Controlar lo que come. Evita los alimentos desconocidos. Una de las mejores cosas que puedes hacer por tu perro es ofrecerle un alimento que sea completo y balanceado, específico para su etapa o estilo de vida.
      • Controlar sus juguetes masticables. No le permitas a tu perro mordisquear telas o plásticos e ingerirlos. Evita que comparta juguetes masticables con perros fuera de tu hogar.
  • Perros de edad avanzada: ¿qué cuidados especiales requieren?
    • Aunque tu perro pueda estar disminuyendo su nivel de actividad, no significa que los años por venir no puedan ser de los mejores. Con atención veterinaria periódica, cuidados diarios adecuados y la nutrición correcta, tu perro de edad avanzada puede aún disfrutar de una larga vida feliz y saludable.

      ¿Cuándo un perro es considerado de edad avanzada?
      Generalmente, los perros de razas más grandes envejecen más rápido que los de razas pequeñas. Por eso un perro de raza grande podría ser considerado mayor a los cinco años de edad, y un perro de raza miniatura no lo sería hasta años después. Lee más acerca del índice de envejecimiento de los perros y aprende cuáles son los signos de envejecimiento de los perros.

    • Problemas comunes e indicadores adicionales
      • Puede suceder que los perros mayores visiten al veterinario con más frecuencia. Si tienes alguna pregunta o inquietud, comunícate con él.
      • Si tu perro no responde a su nombre o a las órdenes verbales, o ladra sin razón, podría presentar problemas auditivos.
      • La sed excesiva o micción frecuente o sin control son a menudo indicadores de problemas renales o diabetes.
      • La micción inadecuada puede ser un indicador de incontinencia causada por un desequilibrio hormonal, muy común en las hembras esterilizadas, o causada por otras enfermedades. Deberás comunicarte con tu veterinario si tu perro tiene incontinencia.
      • Un perro de edad avanzada tiene más probabilidades de contraer enfermedades en los dientes y encías. Debido a encías irritadas o dientes flojos, el perro puede dejar caer el alimento de su boca o incluso rehusarse a comer.
      • Los perros son susceptibles a enfermedades cardíacas. La tos, la dificultad para respirar y el cansancio pueden ser indicios de este problema.
      • Un tono azulado y brumoso en los ojos de tu perro mayor es normal y por lo general no impide la visión. Sin embargo, el crecimiento blanquecino y brumoso de las cataratas puede conducir a la ceguera. El veterinario puede ayudarte a ver la diferencia.
      • La repentina pérdida de peso o la imprevista pérdida de peso crónica deberán informarse a tu veterinario en forma inmediata.
      • En los perros de edad avanzada advertirás que la piel se torna más gruesa y menos flexible. Es una buena idea verificar la presencia de bultos sobre la piel o debajo.
      • A medida que el perro envejece, notarás una disminución en su nivel de energía. Tal vez se canse con más facilidad y le guste tomar una siesta con mayor frecuencia. Puede presentar rigidez en las articulaciones del hombro, la cadera o las patas.
      • Como recordatorio, ten presente que los perros de edad avanzada pueden necesitar visitar al veterinario con mayor frecuencia. Si tienes alguna pregunta o inquietud, deberás comunicarte con tu veterinario.

    • Sé el amigo ideal de tu perro de edad avanzada
      Existen cosas específicas que puedes hacer para que la vida de tu perro mayor sea más placentera.
      • Visitar más al veterinario. Es más importante que nunca que tu perro reciba un cuidado total de la salud. Pregúntale a tu veterinario sobre métodos de detección precoz específicos para tu perro de edad avanzada.
      • Hacer ejercicio. Tal vez sea más lento, pero las caminatas y el juego ayudan a mantener a tu perro en forma y mentalmente agudo.
      • Controlar el peso. No permitas que tu perro mayor aumente de peso porque puede generar problemas. Controla su dieta y asegúrate que haga ejercicio.
      • Mantener el aseo. Continúa cuidando sus dientes, y cepilla y asea su pelaje para ayudar a mantenerlo suave y saludable.
      • Mantener las cosas estables. A los perros mayores pueden no gustarles los cambios. No muevas su cama, cambies su rutina o lo fuerces a adaptarse a demasiadas situaciones nuevas.
      • Mantener el entorno confortable. Un lugar suave y cálido para dormir y protegido de la intemperie ayudará a que tu perro esté feliz y saludable.
      • Ser paciente y estar presente. Las cosas pueden demorar más tiempo y presentar desafíos . Haz un esfuerzo para brindar el apoyo emocional especial que tu perro necesita dedicando el mayor tiempo que puedas a estar con él.
  • La temperatura corporal de los perros
    • La temperatura corporal normal de los perros oscila entre 37,5°C y 39°C. Al igual que los seres humanos, los perros necesitan mantener su temperatura corporal lo más cerca posible de la temperatura normal. Aprende a revisar la temperatura de tu perro, si fuera posible, cuando te surjan preocupaciones, y comunícate con tu veterinario si sospechas la presencia de algún problema.

      Si bien es posible para los dueños tomar la temperatura de su perro, que uno lo haga o no dependerá de la disposición del perro. Si no estás seguro de poder llevar a cabo el siguiente procedimiento, puedes pedirle a tu veterinario que te enseñe cómo hacerlo.

      ¿Cómo tomar la temperatura rectal de tu perro?
      • Ten a alguien para que te ayude a sostener la parte trasera de tu perro.
      • Utiliza un termómetro rectal con un cordel atado al extremo en caso de deslizamiento; nunca se deberá utilizar un termómetro oral para obtener la temperatura rectal. Hay a la venta termómetros digitales económicos que eliminan las suposiciones al momento de leer la temperatura.
      • Lubrica el termómetro con vaselina o aceite mineral. Asegúrate que el termómetro no se encuentre cubierto con materia fecal, ya que se podrían generar lecturas erróneas.
      • Sujeta la cola de tu mascota y levántala con delicadeza.
      • Con un delicado movimiento de giro inserta el termómetro hasta la mitad de su longitud en el recto.
      • Mantén con fuerza y firmeza el termómetro hasta que aparezca una señal (normalmente un pitido) que indique que la lectura está completa.
      • Retira el termómetro y lee el valor.
      • Si la temperatura de tu mascota se encuentra por encima de los 39°C (lo cual se considera fiebre) o por debajo de los 37°C, comunícate con tu veterinario.

    • ¿Cómo tomar la temperatura del oído de tu perro?
      • Los termómetros de oído están a la venta; éstos le brindarán información útil cuando se los utiliza de acuerdo con las instrucciones del fabricante.
      • La mayoría de los cachorros toleran muy bien el termómetro de oído. Tu veterinario puede enseñarte cómo acostumbrar a tu cachorro a que le toquen los oídos. Este entrenamiento temprano facilita mucho los controles de temperatura, los exámenes de oído y la limpieza/tratamientos en los oídos a medida que tu mascota madure.
  • ¡Cuidado con las plantas venenosas!
    • Los perros aman explorar. Adoran olfatear, saborear y escarbar su entorno. Lamentablemente, hay algunos objetos que son peligrosos para ellos. Por lo tanto, antes de que el perro vaya a tu casa o antes de llevar una nueva planta a tu hogar, asegúrate que las áreas donde estará tu perro estén libres de venenos de todo tipo –incluidas las plantas venenosas–.

      Algunos venenos son obvios, como los productos químicos, productos de limpieza, anticongelante y medicamentos –para mayor información sobre estos venenos, lee Seguridad en el hogar–. Sin embargo, algunos venenos son más difíciles de descubrir, como por ejemplo algunas plantas en particular. Las plantas que se enumeran a continuación oscilan entre levemente irritantes a total y absolutamente peligrosas para el perro. Ya que la edad, la raza y el tamaño de tu perro pueden modificar el efecto que tengan estas plantas, consulta con tu veterinario ante cualquier inquietud.

¿Qué hacer?

  • Primeros auxilios caninos
    • Los accidentes suceden. Cuando le sucede a tu perro, tal vez necesites realizar algún procedimiento de primeros auxilios para estabilizarlo o aliviarlo hasta que puedas obtener ayuda profesional. Algunas organizaciones y compañías ofrecen libros y cursos sobre Primeros Auxilios para Mascotas. Si tu perro es revoltoso o si tú y él tienen estilos de vida muy activos, puede resultar una buena idea invertir tiempo y dinero en asistir a tales clases. También puedes preguntarle a tu veterinario acerca de otras clases disponibles en tu barrio o ciudad.

      ¿Qué hacer en una emergencia?
      En una emergencia mantén la calma y lleva a tu perro al veterinario rápidamente. Llámalo por teléfono primero. Si el consultorio no está abierto, comunícate con la clínica de emergencias veterinarias más cercana. Ten los números telefónicos de emergencias como el de tu veterinario y el del centro de emergencias veterinarias al alcance. Algunos consejos prácticos rápidos referidos a las heridas y problemas más comunes:
      • Heridas generales: Envuelve a tu perro en una manta o toalla pesada para mantenerlo caliente según el caso y restringe sus movimientos.
      • Sin respiración: A menos que te hayas capacitado para dar reanimación cardiopulmonar (RCP), lo mejor y más seguro es buscar atención veterinaria inmediata.
      • Sangrado: Coloca un vendaje a presión (gasa estéril o un pañuelo) y si es posible eleva las extremidades para ayudar a contener o detener el sangrado. La gravedad determinará cómo afrontar mejor la situación, pero en los casos graves, el perro deberá ser llevado al veterinario.
      • Quemadura: Pon agua fría en la quemadura y con delicadeza sostiene un apósito antiadherente estéril o un paño húmedo limpio sobre el área hasta llegar a la clínica veterinaria.
      • Envenenamiento: Comunícate con tu veterinario o el Centro de Control de Envenenamiento Animal y no induzcas el vómito a menos que te indiquen hacerlo.
      • Ahogo: Ante cualquier indicador de ahogo (babeos excesivos, dificultad para tragar, tocar con la pata la boca, arcadas) no intentes eliminar el objeto porque corres el riesgo de ser mordido. Busca atención veterinaria inmediata.
      • Insolación: Lleva a tu perro a un lugar fresco y pásale una esponja con agua fría, luego llévalo al veterinario. La insolación es una enfermedad que amenaza la vida y requiere ayuda profesional.
      • Congelamiento: Lleva a tu perro a un lugar cálido. Coloca toallas húmedas calientes en las áreas congeladas. El congelamiento puede dañar las patas y las puntas de las orejas, por lo tanto, visita a tu veterinario lo antes posible.
      • Fiebre: Controla la temperatura de tu perro. Si se encuentra por encima de los 39°C, comunícate con tu veterinario. Lee Cómo tomar la temperatura de tu perro.
      En TODOS los casos, vale la pena repetir: comunícate con tu veterinario. Aun los cortes pequeños pueden convertirse en grandes problemas debido a infecciones, y tal vez haya lesiones internas que tú no puedes ver y tu perro no puede contarte.

    • Kit de primeros auxilios
      Tener algunos insumos preparados y disponibles en caso de una emergencia suele ser una buena idea. No tendrás que ir buscando lo que necesites en el momento de la crisis. No es necesario reproducir un hospital veterinario, pero algunos artículos básicos pueden resultar muy útiles. Muchos grandes supermercados venden equipos de primeros auxilios para mascotas en la sección de artículos deportivos o en la sección de insumos para mascotas.
      • Bozal: los perros con dolores pueden morder.
      • Pomada antibiótica para cortes y raspaduras.
      • Un termómetro rectal: guarda el de tu perro apartado.
      • Pinzas: para extraer espinas, aguijones, astillas.
      • Apósitos y vendas para envolver.
      • Una manta o toalla grande para envolver a tu perro.
      • Gasas.
      • Cinta adhesiva: para envolver las piernas o utilizar como una contención cuando sea necesario.
      • Libro sobre primeros auxilios para perros.
      • Polvo astringente: utilizado para detener rápidamente el sangrado durante el corte de uñas (a la venta en tiendas veterinarias).
      • Los registros médicos de tu perro.
  • ¿Cómo debo suministrar medicamentos a mi mascota?
    • Si el veterinario le ha recetado un medicamento a tu perro y tú debes administrárselo, existen algunas maneras simples para hacer que el perro lo ingiera.

      Medicamentos líquidos
      Intenta ofrecérselo en una cuchara. Algunos perros directamente lo lamerán por hábito. Si eso no funciona, oculta el medicamento en puré de manzana o algún otro alimento. En el caso de perros reacios, tal vez tengas que intentar un método más directo:
      • Coloca la dosis en una jeringa o gotero irrompible; pregunta a tu veterinario dónde puedes comprarlos.
      • Inclina la cabeza de tu perro hacia atrás. Utiliza una mano para levantar el labio superior de un lado de la boca mientras sostienes la parte superior del hocico.
      • Con la otra mano que también sostiene la parte inferior del hocico, empuja el medicamento dentro de la bolsa formada por la mejilla y los dientes.
      • Una vez que el medicamento ingresa, continúa manteniendo la cabeza de tu perro hacia atrás mientras acaricias su garganta para ayudarlo a tragar.

    • Comprimidos
      Lo más fácil es mejor. Intenta ver si tu perro simplemente lo ingiere. También es una opción camuflar el comprimido dentro de alimentos como salchichas, queso o malvaviscos. Los perros reacios requieren una técnica más firme:
      • Envuelve con una mano la parte superior del hocico.
      • Utiliza la otra mano, sosteniendo el comprimido entre el dedo pulgar y el dedo índice, para bajar, con delicadeza pero también con firmeza, el maxilar inferior.
      • Cuando la boca de tu perro esté abierta, pon la mano dentro y coloca el comprimido sobre la lengua lo más atrás que puedas.
      • Mantén su boca cerrada, inclina su cabeza hacia atrás y acaricia su garganta para ayudarlo a tragar.

    • ¿Qué hacer y que no hacer?
      No lastimes a tu perro cuando lo fuerces a tomar un medicamento. Conoce tu propia fuerza. Si lo necesitas, pídele a tu veterinario que te demuestre la técnica apropiada.
  • Alergias caninas
    • Ayudar a que tu perro disfrute de una larga vida feliz y saludable va más allá de elegir el alimento apropiado. Al igual que los seres humanos, los perros pueden padecer alergias. Rascarse un poco es normal en los perros, pero rascarse en exceso –al igual que otros indicadores– podría sugerir una reacción alérgica. Reconocer los indicadores y tratar las alergias puede ayudar a que tu perro disfrute de una vida más placentera.

      ¿Qué es una alergia?
      Las alergias son reacciones de hipersensibilidad a sustancias u organismos extraños. Cualquier cosa que provoque una reacción alérgica es denominada alérgeno. Los alérgenos provienen de casi cualquier cosa y los indicadores pueden ser rascado, malestar estomacal, estornudos, erupciones y otros comportamientos inusuales.

      Tu veterinario puede diferenciar entre una alergia y un comportamiento normal del perro. Si se trata de una alergia, intentará identificar al alérgeno y ayudará a controlar los indicadores de las alergias lo mejor que pueda. Las categorías comunes de alérgenos incluyen:
      • Alérgenos inhalantes: aquellos que se inspiran. Entre ellos se destacan el polen, el polvo y el moho que se encuentran en el aire.
      • Alérgenos de contacto: estos afectan la piel de un perro al entrar en contacto con ella. Entre los más comunes se encuentran los jabones, los insecticidas, la lana, las alfombras de nylon y el pasto.
      • Alérgenos de las pulgas: un motivo común del rascado. El verdadero alérgeno es la saliva de la pulga, que irrita la piel cuando la pulga pica. Lee sobre Pulgas y garrapatas.
      • Alérgenos de los alimentos: aunque no son comunes, algunos perros reaccionan a ciertos ingredientes de sus alimentos. Para mayor información sobre las alergias a los alimentos, lee a continuación.

    • Alergias a los alimentos
      Algunos perros desarrollan alergias a los alimentos, que por lo general aparecen como problemas en la piel o malestares estomacales. Una gran variedad de enfermedades presentan indicadores similares; por lo tanto, tu veterinario deberá descartar otras causas antes de modificar la dieta de tu perro.

      Identificar la causa de un alérgeno requiere antecedentes médicos y dietarios detallados, un examen físico completo y la eliminación de cualquier otra causa posible.

      Si se sospecha que un ingrediente de la dieta está causando alergia, la única manera de aislar ese ingrediente y determinar si es el causante del problema es su restricción. Las dietas con ingredientes restringidos o limitados deberán suministrarse durante al menos dos a tres meses. Una vez que al perro se le indique una dieta especial, es importante que no le ofrezcan treats, premios, sobras de la mesa, galletas o huesos de cuero crudo, ni otros alimentos para perros.

      Si se logra identificar el ingrediente al cual tu perro es alérgico, tu veterinario puede recomendar una dieta más apropiada.

    • Tratamiento
      Los objetivos del tratamiento de la alergia son controlar los indicadores y que tu perro esté tranquilo. En la mayoría de los casos, se logra evitando el alérgeno.

      En los casos en los cuales no se puede identificar o evitar al alérgeno, se necesitarán medicamentos o inyecciones para ayudar a controlar los síntomas. Sólo el veterinario puede indicarte las medidas correctas a tomar.
  • Pulgas y garrapatas
    • Las pulgas y las garrapatas pueden amargarle la vida a tu perro. Viven en él y disfrutan de una fuente permanente de alimentos, calor y protección. Generalmente, si tu perro sufre de este mal lo verás rascarse, su piel estará enrojecida e inflamada. Para controlar este tipo de problemas debes tomar medidas correctivas y preventivas.

      Peligros de pulgas y garrapatas
      La saliva de las pulgas constituye un alérgeno para muchos perros. Cuando una pulga pica, su saliva irrita la piel del perro y hace que él se rasque y se mordisquee, lo cual puede ocasionar llagas e incluso infecciones.

      Las garrapatas también pican, succionando sangre a través de la piel de tu perro. Y no sólo generan que tu perro se rasque, sino también pueden transmitirle enfermedades.

      En lugares con climas fríos, las pulgas y garrapatas constituyen un problema de temporada, con picos en el verano y el otoño. En algunos lugares cálidos, son problema de todo el año.

    • ¿Qué puedo hacer?
      El objetivo es controlar las pulgas y garrapatas y para lograrlo debes comprender cómo viven. Las investigaciones sugieren que las pulgas pasan la mayor parte de su tiempo en tu mascota, pero constantemente depositan sus huevos en la casa y el jardín. Esto permite una fuente continua de re-infestación. Igual que las pulgas, las garrapatas también viven tanto en el perro como fuera de él.

      Esto significa que para controlar un problema de pulgas y/o garrapatas, necesitas llevar a cabo un tratamiento para tu perro y para el medio ambiente circundante. Tratamiento para tu perro:
      • Polvos, aerosoles, champúes y baños son excelentes herramientas. Estate atento, lee y sigue las instrucciones en las etiquetas. Las combinaciones de más de un tratamiento para las pulgas o garrapatas pueden a veces ser perjudiciales para tu perro. Tu veterinario sabrá cómo evitar esas combinaciones y podrá brindarte opciones de tratamientos eficaces para tu mascota, incluidos los medicamentos tópicos y por vía oral.
      • Los collares antipulgas ofrecen algún tipo de control pero ten en cuenta que algunos perros pueden ser alérgicos.
      • Tratamiento para el interior y exterior de tu casa: dentro de tu hogar, una limpieza a fondo pasando la aspiradora puede resolver el problema, pero también se podrían necesitar aerosoles e insecticidas concentrados ambientales. Estos productos también se utilizan comúnmente fuera de la casa.
      • Los productos químicos para el tratamiento de tu casa y jardín son de venta libre.
      • Como último recurso, llama a un fumigador profesional.
  • Parásitos: ¿qué son y para qué prevenirlos?
    • Los parásitos son pequeños animales que viven en tu perro. Existen muchos tipos diferentes de parásitos, algunos más comunes que otros y algunos más problemáticos que otros. Tu veterinario puede realizar un examen parasitario completo, pero aquí te presentamos algunos de los parásitos más comunes:

      Pulgas y garrapatas
      Estos insectos viven sobre la piel de tu perro. Ellos o sus excrementos son como pequeños puntos negros cuando miras de cerca a través de los pelos de tu perro. El tratamiento implica convertir a tu perro en un medio ambiente inhóspito y tratar a tu casa y jardín para que estén libres de pulgas y garrapatas. Para mayor información, lee Pulgas y garrapatas.

    • Gusano del corazón
      Los gusanos del corazón son transmitidos por mosquitos y pueden resultar mortales para tu perro. Deshacerse de estos gusanos una vez que el perro se ha infectado requiere medicamentos fuertes y posiblemente hasta su hospitalización. Por eso es mucho mejor intentar prevenir el problema antes de que surja.

      Comienza por un examen anual para ver si tu perro ya es portador de estos gusanos mortales. Este examen implica la extracción de una muestra de sangre y su posterior análisis por parte de un veterinario.

      Si el resultado del examen es negativo, tu veterinario recomendará un medicamento preventivo, el cual se puede administrar una vez al mes o diariamente. Estos medicamentos impiden que los gusanos del corazón maduren.

    • Ácaros del oído
      Los ácaros del oído son parásitos diminutos que viven sobre la superficie de la piel que recubre el canal auditivo y la perforan para alimentarse, causando inflamación y malestar. Si no se los trata, se pueden producir infecciones bacterianas y pérdida de la audición.

      Si tu perro sacude la cabeza en exceso, los vasos sanguíneos pueden romperse y puede aparecer una hinchazón ligera en el pabellón auricular. Este estado se denomina hematoma y requiere un tratamiento inmediato por parte del veterinario para evitar dolores y la posible deformidad de la oreja.

      Los ácaros del oído pueden transmitirse entre las mascotas pertenecientes al mismo hogar. Los perros con orejas largas y colgantes son más propensos a estas infecciones.

      El control de las orejas de una mascota como parte de la rutina de aseo ayuda a identificar las infecciones de oído. Cuando realices tal control, asegúrate de verificar si tu perro:
      • se rasca en exceso y persistentemente alrededor de las orejas
      • sacude la cabeza
      • presenta un comportamiento inquieto
      • al tocarle las orejas le duele y grita de dolor
      • presenta material marrón en los oídos
      • emana un olor fétido
      Si adviertes cualquiera de estos factores, visita a tu veterinario y cumple con sus indicaciones y el tratamiento recomendado.

      Recuerda, una cierta cantidad de cera es normal. Advertencia: cuando limpies los oídos de tu mascota, utiliza algodón o un paño limpio. Evita usar un hisopo con puntas de algodón, los cuales pueden empujar restos hacia dentro del tímpano y dañar el oído interno.
  • Los callos en los codos de tu mascota
    • Puedes advertir que tu perro tiene áreas de piel engrosada en sus codos. Estos callos no son necesariamente peligrosos, pero sí requieren controles periódicos.

      Los callos en los codos son comunes en los perros y parecen afectar a las razas grandes con mayor frecuencia que a las razas pequeñas. Se cree que se producen por la presión cuando el perro se echa en superficies duras. Por lo general, los callos leves no son perjudiciales y se pueden evitar suministrando una cama o almohadilla suave para el lugar de descanso de tu perro, siempre y cuando no tienda a mordisquear e ingerir el material de relleno. Elige un material que pueda reemplazarse o lavarse con frecuencia por razones de higiene.

      Si ves que tu perro tiene un callo, vigílalo. Si se torna muy grande o parece estar infectado (es decir, rojo y/o sensible al tacto), comunícate con tu veterinario ya que puede requerir tratamiento.

  • Los perros y los problemas de micción
    • Domesticar a tu perro a que haga sus necesidades en el lugar correspondiente puede ser frustrante. Si lo hace dentro de la casa, puede ser por muchas razones y no simplemente que no esté correctamente entrenado.

      ¿Por qué sucede?
      Una vez que encuentras la causa, la solución puede ser evidente.
      • Una enfermedad tal como infección del tracto urinario o parásitos. Si tu perro orina pequeñas cantidades frecuentemente, puede padecer una infección del tracto urinario. Comunícate con tu veterinario.
      • Marca territorial. Si tu perro está levantando su pata en la casa, puede estar marcando su territorio. Éste es un tema de entrenamiento del comportamiento y no un tema de educación sobre en dónde hacer sus necesidades.
      • Ansiedad o temor causado por estar solo o algún hecho externo como una construcción o ruidos fuertes.
      • Confusión sobre qué se espera de él, lo que significa que el perro no está realmente educado para saber en dónde hacer sus necesidades.

    • Solución al problema
      El primer paso para resolver este problema es encontrar la causa y tu primer lugar de consulta es el veterinario. Una vez que se haya descartado una enfermedad, estos pasos básicos te ayudarán a retomar el camino correcto.
      • Programa el alimento, el agua y el ejercicio. Esto ayudará a que el sistema digestivo sea más predecible.
      • Intenta atraparlo en el acto y distráelo diciendo “Ah” o “No” con un tono serio. Esto deberá detenerlo en el medio del flujo de orina. Luego llévalo afuera para que termine el trabajo.
      • Siempre felicita a tu perro y ofrécele una croqueta de alimento como premio por orinar dónde y cuándo tú quieres. Esto afianzará los buenos hábitos.
      • Limpia los accidentes con un buen limpiador para que ningún olor persista y lo atraiga nuevamente a ese lugar.
      • Asegúrate de que tu perro no se quede solo por mucho tiempo. Si trabajas, o bien vuelve a tu casa al mediodía, contrata un paseador o deja a tu cachorro en una pequeña área con papeles. No coloques los papeles dentro de una jaula.
      • Si tu perro tiene accidentes en el momento en el cual se queda solo, es importante buscar la ayuda de un entrenador de perros calificado, ya que esto puede ser un indicador de ansiedad ante la separación.

    • ¿Qué hacer y que no hacer?
      Saca a los cachorros afuera al menos seis veces al día, los perros adultos al menos cuatro veces. No castigues a tu perro después del acto ya que sólo le causarás otra fuente de temor y podría producir más accidentes. Sal con él para felicitarlo y recompensarlo por hacerlo afuera. No refriegues la nariz del perro en la suciedad, esto lo asustará. Controla dónde y cuándo tu perro va al baño utilizando una jaula, una rutina habitual y supervisión de cerca.

Ejercicio físico

  • Juegos para tu cachorro
    • Los juegos son divertidos y también sirven para enseñarle a tu cachorro destrezas valiosas como recuperar, buscar y obedecer. Dependiendo de la personalidad y temperamento de tu mascota, puedes enseñarle tantos juegos como dicte tu imaginación.

      Lanzar una pelota o una vara y traerla es un juego favorito y útil para reforzar la orden “aquí cuando te llame”; también para enseñarle a tu mascota a traer el periódico o las pantuflas, si así lo quieres.

      Los juegos del tipo encuentra el juguete, le enseñan a tu mascota a confiar en su sentido del olfato y a usar su cerebro. También pueden preparar al animal para el rastreo.

      Tirar es una acción natural que los animales realizan por instinto, pero hay que ser cuidadoso. Recuerda: cada juego le enseña algo a tu perro, y tirar de un juguete le enseña a pelear contigo. Si tu cachorro logra dominarte, el juego se saldrá de control. Asegúrate de ser tú quien inicia y termina este juego y que tu mascota suelte el juguete cuando le des la orden.

      Los juegos de agilidad son una forma estupenda de quemar calorías adicionales y energía. Aumentan la coordinación y confianza de tu mascota. A los perros les encanta el desafío de saltar y esquivar obstáculos, y el premio que les das por hacerlo bien. Antes de empezar asegúrate de encontrar un entrenador que entienda que los cachorros no se deben exceder saltando demasiado o haciendo un ejercicio extenuante con sus huesos, articulaciones o músculos en crecimiento.

      Al final, los juegos son una conexión que tienes con tu mascota. Asegúrate que tu cachorro tenga juguetes para divertirse y entretenerse. Los juegos te incluyen y eso es lo mejor mientras tu mascota esté interesada.
  • ¿Cómo crear un sendero para que tu perro ejercite?
    • Si quieres que tu perro sea capaz de hacer mucho ejercicio por su cuenta y tienes un jardín, construir un sendero podría ser precisamente la solución. Aun en jardines más pequeños, puedes brindarle a tu perro algo de lugar y la posibilidad de que estire sus patas en un ambiente seguro.

      Aquí encontrarás algunos consejos prácticos para tener en cuenta cuando diseñes y construyas tu sendero.
      Como regla general, el sendero para perros deberá ser el doble de ancho y al menos cuatro o cinco veces el largo de tu perro. Mide a tu perro desde la punta de la nariz hasta la base de la cola.
      • Una forma rectangular larga en lugar de una forma cuadrada brinda una mejor área de ejercicio.
      • Si el espacio es limitado, no escatimes en la longitud del sendero.
      • Intenta escoger un lugar que tenga sombra, especialmente durante la tarde.
      • Si no tienes sombra natural o la sombra es escasa durante el período más caluroso de la tarde, tendrás que construir un techo de panel sólido sobre parte del sendero o bien colocar un toldo u otra cubierta ligera (en este caso debes poder desmontarla si llueve o nieva mucho para evitar que acumule peso y colapse).
      • Rodea el espacio elegido con una cerca que sea lo suficientemente alta para impedir que el perro se escape. Asegúrate de limpiar el sendero con regularidad y proporciónale a tu perro suficiente agua fresca cuando lo lleves a hacer ejercicio.

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